domingo, 30 de diciembre de 2012

Cumulo de Felicidad


En un mundo donde las personas buscamos con desesperación los orígenes de la felicidad, usualmente solemos omitir los pasos para llegar a un origen. Todos creemos que tiene un inicio y por ende un final, creemos que la felicidad está al alcance de todos, sin embargo, mantenemos el ideal de una felicidad permanente, que tiene un origen, particular para cada una de las personas que intentan llegar a ella.

La verdad es un retundo no, la felicidad no tiene un origen, pero si tiene un final, somos nosotros quienes determinamos cuando termina. Pasamos el tiempo completamente distraídos por su origen, que no nos percatamos que la felicidad ya está en nosotros y que jamás vimos en ella, el origen propio, que la felicidad está al alcance de todos y que basta con ver en nosotros mismos que ES, por ende, no tiene un origen, el único origen podría ser la existencia de la persona, pero aun así, eso solo indica el momento desde que somos felices como individuos. 

Nosotros vivimos en un mundo en el que nos han enseñado a ver las cosas diferentes, que nosotros somos parte de algo más y jamás dicen de que es, lo cual, hace que nos desorientemos de nuestro verdadero camino, que es comprender la felicidad que ya hace en nosotros. Desde que nacimos, nuestra madre se alegró al vernos, desde que entramos a la escuela, nuestros padres se alegran por la noticia de nuestros primeros amigos, nos alegramos por ver a los amigos que conocimos el otro día y por los que conoceremos en un futuro, nos alegramos por conocer el resultado de nuestro aprendizaje y percatarnos del futuro que nos depara, ha comenzado con una despedida de las personas que nos enseñaron por una vida entera.

Somos un cúmulo de alegrías, somos la alegría de otros, son las acciones que en otros se realizan en nosotros, las que nos dan la oportunidad de comprender la belleza de nuestra existencia y es esta, la alegría que regocija en nosotros. La felicidad jamás termina, al menos no para todos, solo al final de nuestra vida, podremos decir si fuimos felices con lo que descubrimos de nosotros y será esa felicidad la que legaremos a una generación futura, que buscara encontrar en sí misma, la felicidad que tuvimos nosotros y lo que debería de ser para ellos.

No podemos dar consejos, pero si podemos dejar legados. La vida, es más que crecer, es ver en los demás, la felicidad que nos brindan, aunque no nos percatemos de ella al igual que en la mayoría de casos, ellos tampoco se percatan, pero esta ahí, tanto para nosotros como para ellos, está en nosotros ver que tan felices somos y que tan felices han logrado ser quienes nos rodean y tener una posible idea de lo que eso signifique, para las personas que han de venir después de nosotros.

Es imperativo, pensar que la felicidad, nos procederá, incluso, después de la muerte, debido a que sin importar que, es muy dificil pensar que en la vida, no hayamos tenido un tan solo momento de felicidad.