Una característica particular de los movimientos políticos electorales de la
actualidad, radica en la necesidad pujante por generar debate. En donde se
busque generar la mayor cantidad de apoyo a partir de las propuestas y
demostrar porque la oferta de "x" candidato, resulta más apelativa
que la de "y" candidato.
El caso de esta semana, el "debate" entre Edwin Zamora, candidato
a la alcaldía de san salvador, por parte de ARENA, y Nayib Bukele, por parte del FMLN.
No me centrare tanto en el contenido del mismo, pero si llegase a interesar
al lector, sugiero lea los extractos más interesantes de estos, en la columna del Faro.
El debate por los "debates".
Como es usual en la política nacional, la gente nunca entiende lo que un
debate es, y para tal caso, lo que se presento fue un foro, donde ocasionalmente
los ponentes enunciaban y, si acaso, respondían o mostraban su posición
contraria. De esto poco se extrae, pues no demuestra la capacidad de los
ponentes a realizar un análisis concreto sobre las dificultades que pudiesen
presentar sus programas y las debilidades del contrincante, siendo así, una
forma casi gratuita de hacer propaganda, pues no entra en rigor a una argumentación
sustentada que promueva el pensamiento en el electorado.
Historias viejas queriendo ser nuevas.
No es novedad que en nuestra cultura política nos tratemos como mercaderes.
En donde quien grita más, puede tener mayor apelación. En el caso del
"debate", fue evidente que se concentraron en atacar a su contrincante
y nunca a esbozar el porqué de sus errores (exceptuando cuando algunos
mintieron) y la falta de presentación de un argumento que demostrara su error,
es decir, todos sabemos que lo necesario es: Seguridad, empleo, ordenamiento,
salubridad, entre otros. Y estos no son malos per se, pero tampoco pretendamos
que hablamos de instituciones estatales con infinidad de recursos. Las alcaldías
pueden hacer tanto como se les permita, es decir, son agentes reguladores, no son
agentes promotores, pues no cuentan ni con el fondo, ni con la disposición de
tiempo y mucho menos el marco legal para ejercer milagros. Por lo que hablar de
seguridad, empleo, ordenamiento, salubridad, entre otros, de manera general,
esta demás, porque si no me dicen cómo van a "quitar" todos los
negocios informales sin necesidad de darles garrotazos, yo no sé qué van a
hacer. Que la causa del negocio informal es la falta de empleo, ya lo sé, y que
con empleo formal se soluciona, también lo sé, pero no me dicen que involucra
la solución. Porque la pastilla diga que 'soluciona todos mis dolores', no me
la tragare.
Argumentos argumentados de argumentaciones argumentadas.
En serio que esto es evidencia de la falta de conocimiento y seguridad en
oratoria. Las retoricas y ejemplos, no suponen argumentos que invaliden o validen
una conclusión. Que yo diga: "La inexistencia de la nada supone la
existencia de la nada, es nada", no me dice absolutamente nada. Lo mismo
con los ejemplos. Sé que el siguiente argumento es bastante oscuro y usado
hasta la saciedad por parte de los detractores de Nayib, pero tiene
cierta validez. Que un modelo haya funcionado en un determinado lugar, no
significa que funcione de manera igual o similar en el otro. Así como los
detractores del equipo del ex-alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, dicen
que su sistema no puede ser aplicado a El Salvador, lo mismo para el señor
Bukele. Que su gestión haya sido muy exitosa, no significa que será la misma en
San Salvador. Ahora, si hablamos que la gestión se debió a su persona, entonces
el argumento cambia (y a mi parecer, es la razón por la que fue exitosa), por
lo que el ejemplo no constituye un argumento.
Y el gran ganador... No fue el capitalino.
La mayor critica al 'foro' presentado, consiste en la falta de
argumentaciones sobre sus planes, una vez siendo electos. Para mí, era evidente (anterior al debate), que el señor Zamora se defendería de los ataques de Nayib, a través de los
errores del partido de su contrincante, de algunas cosillas que quizás se
vieron mal de la gestión del señor Nayib, e intentar argumentar una nueva
imagen del partido ARENA y que contribuya a una mejor imagen de él. Al igual
que me imagine, el señor Bukele argumentaría algunos planes en mente, a
defenderse de los típicos argumentos que le han dicho desde el inicio de su
candidatura, defender algunas posiciones personales respecto a su partido y,
atacar a las evidentes incongruencias que hay en el plan del señor Zamora.
Mientras que si vemos alguna posible razón para decir que la propuesta de
alguno de estos candidatos, es mejor que la de su contrincante, brilla por su
ausencia. Las propuestas por ambos candidatos, si acaso, son las que escuchamos
en todas las campañas electorales por parte de todos los políticos, y esto es:
Que todo será bueno. Se resolverán todos los problemas y que todo es color roso
(no rosa). Y aun sabiendo a que se metían, nadie dijo lo feo de sus posibles
planes, porque todo es bueno y todo es de maravilla. Gracias por decirle a los
capitalinos porque ustedes no se diferencian de ningún político y son
exactamente iguales que todos los políticos.
Un análisis político de políticos, no de candidatos a San Salvador.
La relevancia que esta entrada busca, una reflexión por parte del lector,
sobre lo que posiblemente constituya la política futura y lo que representa en
la actualidad. Si bien, se ha tomado como base el debate entre una candidatura
en particular (la de San Salvador), este análisis puede ser extrapolado a toda
la política nacional, pues aunque virtualmente se tengan "buenos"
candidatos, no significa que automáticamente, desempeñaran de buena manera o
que harán cambios estructurales necesarios y forzosos. Porque ningún político
(en la actualidad), desea hacer lo feo, solo intentan enmendar lo que ya es feo
y hacer el menor trabajo posible a costa de una gran cantidad de propaganda política
de mala calidad, haciendo creer al electorado que realmente está tomando una decisión,
cuando en realidad, está decidiendo entre quien le habla más bonito.