sábado, 23 de agosto de 2014

Escepticismo conspiratorio: la problemática del postmodernismo

Sin dejar lugar a dudas, vivimos en una época que muestra tener la capacidad para realizar cambios y hacer valer sus derechos. Así como la destreza suficiente para desenmascarar las mentiras en una época donde el relativismo se ha apoderado de las grandes esferas sociales, más no necesariamente académicas.

El proceder de todo este potencial, se encuentra en el desenvolvimiento histórico de las condiciones históricas y materiales (nos guste carlitos marx, o no) que han llevado esta época, al momento donde nos podemos desenvolver de una mejor manera que cualquier persona de épocas pasadas pudo haberse imaginado. Pero esto trae consigo una enorme consecuencia que es (al parecer de este autor) la falta de criterio para establecer parámetros verdaderos, es decir, nos hemos llevado por el relativismo, escepticismo y fanatismo.

En nuestra época, la dinámica de la política, la sociedad, la economía y otros factores, ha cambiado considerablemente la manera tradicional de valorar las situaciones, pues contamos con todo un constructo teórico y practico que permite al individuo enriquecer su posicionamiento respecto una situación determinada. Pero como ya hemos venido repitiendo continuamente, esto parece no ser suficiente para la sociedad actual, ya no se diga para la población interesada en mantener una opinión critica o al menos, mantenerse informado.

La noticia en la actualidad, permite a las personas mantenerse actualizadas sobre los eventos que circundan al mundo y como estos (de alguna manera u otra) terminan incidiendo en sus vidas. Sin entrar en un gran debate, es evidente que los medios encargados de transmitir esta información, también transmiten una visión política (sea esta errónea, mala o no necesaria, viene poco al caso) sobre el evento a relatar. En una época donde los medios de comunicación son proliferantes y bastante capaces de transmitir con eficacia la noticia en tanto que sucede.

El propósito de esto, es para mostrar que en nuestra época, si algo necesitamos a la hora de tomar un juicio de valor, es tener en mente que los medios de comunicación (repito, nos guste o no) transmiten algo más que un simple hecho que acontece, transmiten una visión fijada respecto al hecho. Esto constituye una de las principales problemáticas a la hora de evaluar determinados hechos en la vida social.

Otra problemática a considerar, es la hegemonía política y económica que se ejerce (nos guste o no) a nivel global. La problemática a relatar aquí, es la falta de opciones proporcionadas por los tradicionales partidos políticos autodenominados "derecha" e "izquierda". Dicho paradigma, es transmitido por parte de la guerra fría, cuyos efectos generados, aun inciden en la época actual, constituyendo una parte fundamental a analizar para la problemática política y económica a describir.

Después de la guerra fría, el paradigma tanto político como económico, fue dominado por al derecha con todo su constitución teórica y practica en ambos campos, mientras la izquierda, perdió precisamente por la falta de cohesión teórica, practica y la constante renovación heterogénea de su material teórico y por consiguiente practico. La política dominante, es la dictada por los partidos de derecha a su vez, es una de las más proliferantes hasta el momento, pues ha sido capaz de reducir la pobreza, reducir la mortandad infantil, incrementar la esperanza de vida, mostrar continuas innovaciones que permiten una mejor adaptación a la dinámica cambiante de las sociedades y también ha mostrado la mayor eficacia a la hora de abordar la problemática política en diferentes campos de la sociedad.

Todo esto nos lleva ha aterrizar a la problemática a tratar, sin duda alguna, el sistema es eficaz, pero el paradigma político heredado de la guerra fría ha caído, las izquierdas que aun persisten, han comenzado paulatinamente a cambiar bandos, desechar discursos y criticar practicas, pero estas a su vez, han agotado todo el material teórico posible, causando esta paulatina transición a las políticas de derecha. Cayendo así, la izquierda, en una paulatina critica sin fundamento alguno, constituyendo en observaciones ya tratadas o causando respuestas ilógicas y faltas de argumentos que no llevan a nada, más que al "berrinche" y la falta de una teoría basada en la realidad actual, llevando a una crisis de los autodenominados sectores de izquierda, incapaces de responder a las necesidades actuales, sin respuesta a las problemáticas actuales y quedándose con teorías y practicas basadas en escritos del siglo 19 (*hint*hint*carlitos*marx*).

Todo esto ha llevado a la única posición "lógica": la conspiración paranoica. Si bien, hemos mencionado que estas carecen de todo elemento teórico que les posibilite una teoría practica basada en la realidad que responda a las necesidades actuales, se han quedado en la critica de las practicas que no se ejercen por un motivo u otro y llenando dichas respuestas con vacíos que se ligan (de una manera que no tiene lógica) al gran "imperio" hegemónico, esclavista, fascista, patriarcal y cualquier otro epíteto despectivo que puedan encontrar para apoyar su tesis que el sistema esta mal y hay que cambiarlo.

Evidencia de ello, son las teorías conspirativas de los "ordenes mundiales", "imperio yanquee" (Imperio de Estados Unidos), esclavismo corporativo, fascismos raciales, etc, etc, etc. Todo esto, es el único material teórico empleado por estos sectores de izquierda, pues a falta de información y argumentos, solo quedan los insultos, y la verdadera tragedia de esto, es que funcionan, generan cambios en las políticas estatales, encierran las oportunidades sociales a otras etnias causando un verdadero sentimiento racista. A su vez, refuerza el sentimiento de "lucha" en contra de quienes favorecen este sistema, ignorando cualquier argumento racional y basado en evidencia empírica, siendo así, una verdadera religión igual de fanática que la cristiana.

Una época donde la información es proliferante, los medios de transmisión de ideas tienen verdadera incidencia y donde se tienen las libertades suficientes para emitir opiniones y juicios valorativos. Aun así, se sostienen ideas como "muerte al capitalismo", "los judíos controlan la economía", "Estados Unidos es el imperio del mal", "las luchas religiosas en contra de los imperios están justificadas", "todos los hombres y mujeres viven bajo un sistema patriarcal", etc, etc, etc.

Todo esto se ve reforzado con el constante bombardeo de ciertos medios de comunicación que se apegan a estas criticas, haciendo cada evento trágico o que a merite análisis, culpa del imperio en busca de algún enriquecimiento ilógico y la continua explotación esclavista de las masas. Y como buenos medios de comunicación, no reciben criticas, pues el publico que frecuenta este tipo de medios, recibe su diaria dosis de fanatismo justificado, constituyendo una opinión homogénea por parte de las audiencias frecuentes, siendo así, incapaces de generar discusión o ideas que busquen constituir una verdadera critica fundamentada.

Una época con tanto potencial, se ha quedado varada en las discusiones más banales y sin sentido de la historia de la humanidad, donde estos grupos son cómplices y pretenden ser relevantes en la dinámica política actual, sin presentar ninguna propuesta, incapaces de generar material teórico, incapaces de generar cambios, incapaces de ejercer políticas reales y basadas en la sociedad actual, todo esto, porque son incapaces de olvidar un paradigma viejo y porque nunca están satisfechos con lo que tienen (cosa que muchos exigen, aun cuando declaran que esta "avaricia" es mala).

Nunca hemos vivido un momento tan paradigmatico. Solo espero, que como cualquier otra faceta juvenil, tire las ultimas chispas que tenga y se enfoque en las problemáticas que en verdad nos aquejan.