miércoles, 20 de abril de 2016

Si el martillo falla, traigamos el maso: La inexistente política de seguridad publica en El Salvador.

Hace poco me hicieron llegar un articulo de Geovani Galeas en el que se esboza el enunciado (bastante recurrente y la motivación de esta entrada) que tenemos que cambiar de discurso, cambiar ideas, llamar expertos y solventar este problema. El gobierno prácticamente, ha fallado en este tarea y la cosa parece cada vez ser color de hormiga. Sin embargo, en esta entrada pretendo mostrar y enunciar ideas que retan este pensamiento, tanto por las incongruencias que se encuentran y las consecuencias del mismo. Quizás mencionar que el articulo de Geovani simplemente sirve para ilustrar a grandes rasgos algo que la gente ha estado diciendo desde hace bastante: "Esto es guerra".

¿Qué es la guerra?
Créanlo o no, existen muchas definiciones de guerra, tanto por sus connotaciones históricas, como por sus aspiraciones políticas. Muchos generales retirados y académicos han discutido sobre la posibilidad de definir guerra, pero para propósitos prácticos, usaremos un conjunto de caracterizaciones para entender guerra:



-Toda guerra es un conflicto llevado a su máxima expresión violenta
-Toda guerra tiene un bando que se opone a los intereses del otro
-En las guerras no existen reglas
-La existencia de la guerra supone un conflicto irresoluble

Estas son características a-historicas y a-politicas que permiten comprender lo que llamamos guerra. Es importante tener esto en mente porque son estos términos a los que muchas personas aluden cuando se habla de "guerra" y para abarcar un poco más lo que se entiende por "guerra", sería de gran ayuda entender lo que es La guerra de cuarta generación porque este término es lo que se entiende por guerra, actualmente, en un contexto histórico y político.

¿Qué es la seguridad pública?
La seguridad pública es la función del gobierno que procura el bienestar y la prosperidad de su ciudadanía. Generalmente, la seguridad pública se comprende de tres componentes:

- Reglas (jurisprudencia)
- Bienestar (proyección social)
- Represión (castigos)

El estado, como ente que se encuentra en las posibilidades de dar, es su deber establecer un marco donde los ciudadanos sean capaces de realizar sus actividades pues depende de ellos que el estado sea capaz de seguir existiendo. Por ello, es de vital importancia definir una seguridad pública de acuerdo a las necesidades de la ciudadanía. Por esto último, no existe una forma de hacer seguridad pública ni una sola que pueda englobar todas las necesidades, pues las sociedades se encuentran contextualizadas en culturas e historias muy particulares cuya consecuencia resulta en la teorización del deber ser de una sociedad.

¿Cuál ha sido la política de seguridad publica en El Salvador?
Tenemos que entender que la historia de El Salvador, si se pudiese caracterizar en dos cosas serían: Opresión y exclusión. Por ello, las necesidades de la ciudadanía han sido, tradicionalmente, las de emanciparse e incluirse.

Debido a esto, vemos como el estado salvadoreño ha seguido sistemáticamente, la opresión y exclusión como formas de seguridad pública, pues para el estado salvadoreño, la figura del ciudadano supone un concepto de división, entre aquellos que lo son porque tienen y aquellos que no lo son, porque nunca han tenido. Entonces se genera una brecha histórica entro lo que el estado cree que se necesita y lo que la ciudadanía cree que necesita.

Esto conlleva a un conflicto que se ve reflejado en nuestra historia. Desde las primeras pugnas entre los pipiles y los españoles, pasando por levantamientos campesinos, hasta la más reciente guerra civil. El conflicto es parte del Ethos salvadoreño. Donde el estado ha sido tradicionalmente, el ente opresivo. La única política de seguridad pública que conoce El Salvador es la violencia como resolución del conflicto.

El conflicto actual entre las maras y el estado ¿Es una guerra?
Geovanni, como muchos salvadoreños, cree que este conflicto clasifica como guerra porque entienden por seguridad publica la defensa personal, la defensa de la propiedad y la capacidad de excluir. Asumen que toda guerra es un conflicto y que todo conflicto es violento. Y asumen esto porque es lo único que conocen. Geovanni participo en la guerra civil porque creía que la única forma de solventar la situación era la violencia.

Esto no es una guerra. No cumple con las características de guerra porque existen opciones, existen reglas que se siguen y la única razón por la que la violencia es permanente es porque ambos bandos (los mareros y el estado) no saben cómo solventar los problemas.

Peor aún, el estado está asumiendo que la sociedad civil es parte del problema porque "debería de contribuir a una cultura de paz" cuando la sociedad civil está compuesta por individuos cuyos intereses solo se ven juntos en la forma de estado y por ello el estado se encuentra posibilitado de solventar conflicto y no la sociedad civil. El estado puede, la sociedad no. La sociedad es una manifestación de las características más recurrentes en las personas.

Todo martillo tiene su clavo, pero no todo clavo requiere una masa.
Tenemos que entender que son las maras y para ello, vale decir para esta entrada que son la máxima expresión de la problemática que representa la sociedad salvadoreña. Este es un problema de casi dos siglos y durante estos dos siglos, no se ha hecho nada para solventarlo. Desafortunadamente, el único momento donde pudo haber algún tipo de oportunidad de resolución fue durante los gobiernos militares. Sin embargo, ahora se tiene los medios técnicos, logísticos y políticos para ejercer un cambio y el gobierno no aparenta estar interesado en cambiar dicha situación. Esta es la realidad de El Salvador.

viernes, 4 de marzo de 2016

Los medios de comunicación: La nueva estructura del periodismo y su dinámica de violencia.

Desde hace varios años he notado una tendencia en los medios de comunicación y esta es la constante división política que legisla sobre los mismos, es decir, aquello de lo que comunican se encuentra todo un bagaje respecto a una posición política. Muchos teóricos de la comunicación, establecen que aquello que se comunica, debe ser en su mayor parte, una reconstrucción de lo que acontece y por ello, nuestras visiones personales sobre lo que sucede, deben ser excluidas de la reconstrucción, pues supone una forma de ver el problema, dejando al lector o el receptor con una reconstrucción viciada por el pensamiento del comunicador.

¿A qué viene el tema? Pues en El Salvador esto es bastante recurrente en los medios de comunicación más usuales pero debido a la continua democratización de los medios tecnológicos, ha permitido que las personas tengan acceso a otro tipo de medios que establecen un nuevo hito. Son estos medios los que desligándose del "mainstream" establecen una comunidad alterna, suponiendo una forma más "objetiva" de comunicar. Es esto último lo que me genera un grave problema, pues ya llevamos una buena cantidad de tiempo con dichos medios que dicho sea de paso, las personas a quienes se dirigen, son en su mayoría gente que tiene acceso a medios tecnológicos, lo cual ya supone una forma de exclusión respecto a quienes no tienen dicho acceso y debido a esto, el discurso que maneja la mayoría de medios constituye una similitud con los medios "mainstream".

El problema que pretendo presentar es que dichos medios de comunicación "alternativos" no son distintos de aquellos que se desligan. Para ser más específico, los medios de comunicación electrónicos.

Los medios de comunicación: La teoría y la practica.

Los medios de comunicación constituyen la herramienta que permite a las personas, apoderarse de la
política, es decir, la información necesaria para tomar acción. Bajo esta premisa, pretendo argumentar, demostrar y enunciar lo que representan los medios de comunicación en la época contemporánea y los retos que representan. A su vez, aclarar varios de los 'argumentos' en contra de los actuales movimientos periodísticos actuales y varias concepciones erróneas sobre el periodismo y su subsecuente papel en la política.

El periodismo se concibe para la mayoría de personas, como el área donde se desarrolló los eventos actuales, cuya tarea radica en la re-construcción de eventos pasados. El periodista es un investigador que recopila la evidencia necesaria para formar un caso contra la fiscalía. En este ejemplo, la mayoría de personas no tenemos acceso a la escena del crimen o a interrogar a los testigos, por ello, el periodista forma ese nexo entre nosotros y el hecho, permitiéndonos tener mayores herramientas a nuestra disposición para tomar acción respecto a alguna problemática. Por ello, en el pensamiento tradicional, es imperativo que se preserve la esencia del hecho, por ello, no caben juicios de valoración acá.

Es acá donde difiero completamente y me subscribo a una corriente de pensamiento más reciente. Si bien, el deber del periodista es reconstruir un hecho, esto supone un problema y es suponer que el periodista cuenta con todas las piezas necesarias para hacerlo y aun suponiendo que tenga todas las piezas, no significa que el orden en el que están configuradas sea el correcto. Sin mencionar que "lo correcto" es un valor que en la reconstrucción no tiene espacio, pues supondría definir lo correcto como un elemento fuera de la reconstrucción e insertado por el periodista para que dicha reconstrucción tenga forma.

La transparencia como la nueva forma de democratización de la información.

Esta problemática se supera de la siguiente forma: es imperativo saber cuál es el posicionamiento del periodista, pues solo de esa forma, el receptor puede determinar si la forma que tomo el hecho es la adecuada. La transparencia es el elemento que se inserta en el nuevo esquema periodístico. Dicho elemento, supera la discusión de objetividad y sobre todo, nos da una cosa nueva en que pensar, esta es, los intereses que se encuentran presentes en el medio de comunicación o en el periodista pues una de los problemas actuales es que muchos de los medios de comunicación, se encuentran en posiciones de personas que poseen una agenda propia que en muchos casos, va en contra de los intereses de las personas. Dichos intereses pueden ir desde políticos a económicos.

Parte de las razones por las que los medios electrónicos "alternativos" tienen tanta incidencia es que suponen la eliminación de los intereses que grandes corporaciones de comunicación pueden tener, dando una sensación de "objetividad", "desinterés" entre otros sentimientos.

Los medios alternativos: Doble cara.

Es bajo este espectro que muchos medios de comunicación constituyen sus discursos. Intentando
aludir a la población que las noticias que se presentan, en contraste con los medios de comunicación tradicional, son de mayor objetividad. Este es el problema fundamental con el que me encuentro. Pues en El Salvador, los medios de comunicación "alternativos" no son excluidos de la norma. Ellos constituyen un discurso político y en muchas ocasiones, un discurso partidario.

En muchas ocasiones, me he encontrado con medios de comunicación digitales que poseen unos discursos partidarios exacerbados, tanto así, que compiten a diario con los medios de comunicación tradicionales. Llegan al extremo de llevar peleas mediáticas con dichos medios y su discurso es el mismo que su contrincante: "Ustedes representan los intereses del partido x", "¿Por qué no reportan x noticia? ¿Acaso va contra los intereses de z?", "Nosotros somos veraces, exentos de discursos políticos como el medio y", "Estamos sufriendo ataques mediáticos por el medio T".

Una nueva dinámica de violencia.

Esto se repite todo el tiempo. En El Salvador, no es extraño que existan medios de comunicación con posiciones políticas. Periódicos como la prensa gráfica, el diario de hoy, el colatino, el mundo, tienen una clara línea política, en algunos casos, una línea partidaria y antes de los medios digitales, eran pocos los medios de izquierda que intentaban hacer una balanza de poder con los medios de derecha que en su mayoría, dominaban los medios de comunicación de cualquier tipo.

Lo que se tiene ahora que antes no se tenía son los constantes ataques mediáticos entre medios de comunicación. El periodismo en vez de ser una herramienta, se ha vuelto un arma que nadie tema usar. Lo más peculiar de este problema es que su dinámica se asemeja  mucho a la de las maras. Es una pela por territorio que no temen tirar cuantas balas sean necesarias hasta lograr que solo exista un grupo hegemónico, el que ellos representan.

Esto representa una nueva forma de violencia, pues los medios ya no proveen información, ahora proveen los elementos necesarios para dañar a alguien. Ya sea un grupo hegemónico, un grupo alternativo o una persona pública. Los medios son el arma necesaria en la nueva dinámica política de El Salvador y la población simplemente es la masa sin forma que sirve para llevar acabo el delito. Vemos los medios de comunicación como una forma de legitimar un discurso, sin importarnos los hechos en los que se basen o las consecuencias que tengan. Ahora es más que necesario poseer un medio de comunicación para tener relevancia y poseer poder.

Es por lo anteriormente mencionado que me encuentro en la necesidad de hacer esta entrada. Solo exigiendo transparencia y revisando las raíces del problema, es que se podrá retornar a lo que el periodismo alguna vez fue y así tener una población más informada.

sábado, 31 de octubre de 2015

La lucha contra el halloween

En propio 31 de octubre, me encuentro con una serie de imágenes celebrando Halloween, cosa que, he de admitir, me va y me viene. No le doy mayor interés. Pero la motivación de esta entrada, nace de una serie de imágenes contrarias, es decir, en contra de la celebración de Halloween. He de admitir, desconozco la motivación de las mismas y por tanto, he asumido muchas cosas que pueden ser erróneas. Sin importar el caso, vale decir que me ha generado suficiente motivación (de la mala) para escribir.




Halloween ¿Una festividad?
Las festividades son ocasiones o eventos donde se celebra por algún motivo. Los mismos, pueden durar horas, días, semanas y en ocasiones, meses. El motivo, puede o no ser relevante, pero para la celebración a la que nos referimos (Halloween), la motivación no obedece a nada oculto. Es más, se encuentra tan documentado, que el mismo, debería ser una celebración con una índole distinta, por la naturaleza de su procedencia. (Más info acá).

Considerando que la procedencia del mismo es la celebración de los ya fallecidos, no podemos disociar el bagaje estético que el mismo supone. Pues ¿A quién le gusta la muerte? peor aún ¿Por qué celebrar la misma? Cuando se supone, celebramos más la vida que la muerte.

La muerte, el terror y el horror presentes en las tradiciones religiosas.
No es ningún secreto que la mayoría de celebraciones tienen un origen o motivación de origen religioso. Pero pretender que nosotros reconocemos estas con los mismos valores que quienes iniciaron la celebración, es absurdo. Nuestra comprensión del mundo difiere mucho de aquellos quienes encontraban un sentir más cercano con sus familiares o más cercanos. Peor aún, cuando en dichas épocas, la muerte acechaba con mayor 'ferocidad' y brutalidad que ahora. De este horror, de este sentimiento tan radical en lo humano, nace el dolor por quienes ya se fueron y por aquellos que ya están próximos a irse.

Lo antes mencionado, ya no se encuentra en las celebraciones actuales. El modelo de las mismas tiene un enfoque más consumista con una gran contribución del mercantilismo. Es decir, no tienen nada que ver con los orígenes de la celebración. Si acaso, podríamos decir que son 'de un orden más secular'.

La religión, con raíces más tenebrosas.
¿En dónde surge el inconveniente presente? ¿Dónde está la disputa? ¿Acaso las iglesias son santas para decir que sus atrocidades no constituyen elementos de tragedia, muerte e hipocresía? Si. Negarlo, es negar la historia. Peor aún, cuando esta se repite. Cuando las instituciones eclesiales tengan solvencia moral e histórica para decir que dicha celebración es horrenda y rozando lo 'satánico', entonces, y solo entonces, considerare la crítica social que las mismas pretenden.

A pesar de ello ¿Quiénes son ellos para obligar un patrón de conducta? Acepto que las mismas, son instituciones que conforman parte de la sociedad, pero que las mismas no poseen autoridad, fuera de su feligresía, para dictaminar patrones de moralidad o actuación. No solo supone que las mismas, poseen alguna verdad o veracidad en su crítica, sino que estas tienen la autoridad para dirigir a cientos de millones de personas sin preguntarles o preocuparse por el pensar de las mismas.

Disfruta el Halloween. Aunque sea por patrocinio religioso.
Creo que ha quedado claro cuando diga que las instituciones religiosas no tienen solvencia moral para criticar actitudes que 'aparentan' o creen que 'aparentan' vicios y practicas inmorales. Si acaso, para quienes se oponen a mi visión y apoyan la lucha contra el Halloween, mostrarles que pueden tener motivos para creer que dicha celebración no amerita ser reconocida, pero cualquier argumento que se le ocurra, puede ser empleado también, para excluir sus celebraciones en el ámbito público de la sociedad, ya no se diga privado.

Mírelo por el lado bueno. Una vez al año tiene la oportunidad para hacer una protesta y crítica social donde usted aparenta ser el faro de la moralidad y ética de la sociedad y que nos recuerda lo hipócritas e impositivos que sus actitudes y religión son.

sábado, 8 de agosto de 2015

Ventanas y espejos: ¿Atributos sensibles? o ¿Sensibilidades atribuibles?

No hay palabras sencillas para comenzar. Tu solo vas y hablas. No hay más o menos de ello. No se espera que tengas éxito. Se espera que seas directo. No lo pienses, no lo escribas, solo hazlo. Sal. Ve. Encuéntrala. Habla. Se otro y se el mismo, pues no hay otra forma de ser, pues solo puede funcionar si eres, no si pudieses o fuiste. 

No creas que las atribuciones físicas tengan algún rol, si acaso, son necesarias para ser distinto del otro. Todo se reduce al encuentro. La primera vez. La única vez. No se pierde o se gana. Se da. Entre más sentido intentes hacer de ello, menos comprenderás. Porque acontece rápido, no da pistas, cuando menos lo esperes, ya tendrás el problema y no habrá solución factible. La única perdida, es la espera. Porque mata y despacio. No dejes que sea así. Decide cómo y cuándo. Toma el mando.

Mentiras y verdades. Todo se reduce a hechos. Tu hablas y ella habla. No hay juicios en ello. No puede. No creas que es difícil. Es fácil. Pero no tanto. Porque no es fácil. Simplemente es. No lo cambies. No lo hagas diferente. Hazlo como es. Déjalo ser. Vívelo. Experiméntalo. Corto es. Nada bueno dura y si dura, no lo suficiente para seguir disfrutando.

Actos y actitudes no son lo mismo. Actúas pero no eres actor. No tienes un rol. Simplemente estas allí. La actitud no cambia, pues si lo hiciera, no serias el mismo y no importarías. Pasarías en la oscuridad del desprecio. El olvido más sencillo. La brisa más rápida. No hagas de ella lo que tu no deseas que fuese. Si fuese, no lo seria y de serlo, no importaría. El interés reside en ese secreto.

Silencio y bulla. Importantes. Esenciales y capaces. Tú hablas, no callas. Entonces habla. Callar es olvidar y dejar pasar. No escondas. Porque no se entiende y si no se entiende, no se sabe. Que se sepa. Que se hable. Pero sobre todo, déjate conocer. La discreción no es válida. Es innecesaria. No la uses. Se exuberante. Se otro. Se distinto. No seas. Déjate ser. Déjate cambiar. Déjate notar.

Subidas y no bajadas. Todo recto. Adelante. No atrás. Jamás atrás. Solo adelante. Toca. Siente. No seas tímido. TOCA. Tacto. Fuerte. Suave. Respira lento. Que caiga el aire lo suficiente para sentirlo. Abre. Cierra. Toca. Habla. Conoce pero no cuestiones. Sigue. Acata. Se único. Se eso. Se lo que siente.

Ventanas y reflejos. A eso se reduce. Ser y no ser. Ser pero sin dejar de no ser. Causa. Incipiente. Timidez. Exactitud. Manifestación. Temor. Sentidos que hacen titubar, hacen temblar, pero hacen pensar. No creas que es sencillo. Así como tampoco crees que es fácil. Así es. Un brillo en la oscuridad. Una oscuridad en el brillo. Se ve. No se es ciego.

Así es... Pues se es. Créeme cuando te digo que siempre hay miedo. Pero el precio es invaluable. Puede ser absurdo, pero es gratificante. Mentiras y engañaras, pero te harás sincero. Los bizcochos requieren huevos y paciencia. Son difíciles porque son la base del pastel. Son grandes porque llevan muchos materiales. Todo buen bizcocho, es la base de todo buen pastel. No le temas al bizcocho. Ama. Se feliz. La duda no avanza. Actuar solo es seguir. Dale nombre. Hazla meta. No idealices. Haz realidades. Concreta e imagina.

Jamás es fácil. Y jamás es difícil. Se eso que siente y se lo que sientes. La honestidad es la base y el inicio. No lo olvides. Se aquello que deseas ella sea. No dejes de ser, pero tampoco no seas. Conoce para que comprenda. Descifra para que sea claro. Habla para que te conozca. Haz que esas gotas valgan oro. Haz que esas gotas se transformen en sonrisas. Se para ella lo que tu deseas que ella sea para ti.


viernes, 24 de julio de 2015

Amor: Crisis estética; Nuevo paradigma contemporáneo del valor asignado al amor.

Es inadmisible que el amor es un sentimiento con un sin de epítetos y características atribuibles a este. Sin embargo, es en nuestra época, donde podemos apreciar realmente la significación de este. No solo por las connotaciones biológicas que se pueden rastrear, sino de los valores que supone representaban a este en el pasado y se encuentran ausentes ahora ¿Que valores eran estos? y ¿Que tan relevantes son para la constitución de una definición del amor? pero, lo mejor aún, ¿En dónde están estos valores? ¿Qué fue de ellos? Estas son las interrogantes que contextualizan la problemática a tratar.

Advertencias o aclaraciones.
No podemos negar que nuestro análisis, inicia con un tropiezo, o más bien, una advertencia. No podemos desligar al amor del contexto histórico, político, académico, económico, social, etc. En consecuencia, no entraremos en mayor detalle de las características que se vuelven incidentes en otras épocas, pero si revisaremos a grandes rasgos las incidencias que se encuentran presentes en nuestro contexto. Por ello, aunque si aludiremos a ciertas épocas y ciertas connotaciones que se le otorgo al amor, no por ello pretendemos que sea la única o la verdadera, sino, las que sirven para contextualizar nuestro análisis y nuestra situación.

Raíces fundamentales
Tradicionalmente, el amor se ha establecido como un sentimiento que se comparte, es decir, que es capaz de ser establecido por más de una persona, siendo dos personas, la manera tradicional de imaginarse dicho sentimiento.  Lo que ira variando en el tiempo, son las condiciones que permiten a dicho sentimiento ser, ósea, existen requerimientos necesarios para poder entender dicho amor y diversos contextos que lo definen en diferentes cosas. Es acá donde comenzamos a ver que si bien, dicho sentimiento se 'sobreentiende' es entre dos personas, nunca se puede dar por sentado que sea así.

Vale decir que otro de los fundamentos de dicho sentimiento, radica en que ambos sujetos de la experiencia, pertenecen al sexo opuesto. La incidencia de esto radica en los roles que cada uno toma en dicha experiencia y en consecuencia, supone diferentes formas de aceptar y ver el sentimiento.

Por ejemplo, durante la época clásica griega, era socialmente aceptable para hombres declararse este sentimiento. Es más, se pensaba que solo podía existir amor entre hombres. Nunca entre un hombre y una mujer. La mujer, únicamente era un recipiente. Un medio. Donde se perpetuaba la especie, es decir, no existía mayor rol que ser progenitora de la estirpe.

Cuando hablamos del amor, no podemos evadir la siguiente problemática: existen gradaciones del sentimiento, es decir, el amor, como tal, no existe sino es a través de un proceso donde se consuma y se vuelve amor, en otras palabras, a la base de todo, se encuentra una relación de afecto. El amor vendría ser el grado máximo de este y la sociedad regula que grados pertenecen a que roles. De tal forma que dicho sentimiento se puede usar de diversas formas con distintas personas.

En el medioevo, se tenía la concepción del Amor Cortés. Dicho amor, supone un proceso donde el amante busca a su amada. Esta o este, se encuentra alejado por 'x' o 'y' motivo, por ello, busca un medio al cual hacer saber de su sentimiento.

Es acá donde podemos ver las incidencias más fundamentales del 'proceso' que supone el amor. La suposición más clásica de dicho proceso, establece una incapacidad entre ambos y es el deber de uno de los sujetos, dar a conocer su sentir. Implícito esta, que existe una dificultad en quien muestra su afecto a diferencia de quien 'es' amado. Pues no sabe si la persona objeto de ser amado,

El desenvolvimiento del proceso, supone un riesgo a no ser correspondido, pues el sujeto de ser amado, no tiene motivación alguna a corresponder. No solo porque lo desconoce, sino porque a la base de esta 'relación', no existe afecto alguno. Siendo así, dicha experiencia, más de carácter subjetivo que intersubjetivo.

Raíces biológicas del amor
A la base de todo este proceso, no podemos evadir las raíces biológicas, es decir, el proceso que se encuentra a la base de este sentir, así como la justificación de la gradación de la experiencia. En otras palabras, tradicionalmente se ha justificado estéticamente la belleza desde lo biológico, y he aquí la relevancia de la biología en el proceso.

A la base del amor, se encuentra una atracción. Generalmente de carácter físico. Dicha atracción, también se le atribuye un carácter de bello. En consecuencia, lo bello es lo objetado a amar, es decir, se encuentra a la base del proceso, pues es lo que permite establecer una relación de afecto.

Tradicionalmente, lo bello se define desde lo biológico. Características físicas. Pero dichas características se vuelven más bellas o atractivas que otras. En  consecuencia, existe incidencia social de como nosotros asignamos atributos más bellos que otros. Por ejemplo, existe un canon de lo bello en el arte. Los artistas resaltan características que parecen más bellas que otras, sin motivo aparente. Las poses en las esculturas resaltan atributos físicos más pronunciados que otros. No es lo mismo hacer la escultura de un cuerpo entero a la de una cabeza. Esta simple elección tiene implícito las características que el artista desea atribuir en su obra.

En una escultura de cuerpo completo, poco sentido tiene enfatizar partes pequeñas, pues no se verán lo suficiente para ser apreciadas, en cambio, partes grandes como los brazos, espalda, abdomen, piernas, son más sobresalientes que la cara. En consecuencia, hay que resaltar estas partes y marcarlas.

O en la pintura, donde permite una inspección más ardua de la obra. Permite al pintor ser más detallista con las tonalidades. Un cabello negro en un fondo oscuro no resalta. Un personaje pequeño y oscuro no encajaría bien en un fondo claro. Una mujer robusta, pelo rojizo y blanca, hace un contraste perfecto con fondos oscuros y la tonalidad rojiza de su cabello hace que se detecte con mayor facilidad en un fondo claro.

Es así como se constituyen los patrones de belleza. A partir de atributos biológicos que se resaltan en el arte. Pero otro ejemplo, también alude a las características malas o buenas de ciertos atributos. En el medioevo, las mujeres robustas eran hermosas, pues se tenía la creencia que por ser robustas, podrían procrear mejor. Si a esto añadimos las condiciones económicas y nutricionales de la época, podríamos comprender de donde nace esta creencia.

Pero ya cayendo más en lo contemporáneo, el amor es un compendio de procesos neuroquímicos. Donde al visualizar a la persona amada, el cerebro comienza a ordenar la segregación de serotonina. Químico encargado de inhibir los atributos asociados con la depresión. De forma que al estar con esta persona, nos sentimos bien. De tal forma que lo sentido en una relación amorosa, no nace del puro impulso o deseo que sea así, sino de ciertas condiciones biológicas que contextualizan nuestro sentir y actuar respecto a otros.

Normalmente pensamos del amor como un sentimiento bastante abstracto. Incapaz de ser objeto de algo biológico o 'banal'. Pero la verdad, existen condiciones neuronales que se vuelven incidentes en lo que entendemos y definimos por amor.

Connotaciones tradicionales y fundamentales del amor
Como habrán notado, durante el transcurso de esta entrada hemos tocado ciertos puntos que contextualizan nuestro análisis, pero ya entrando en materia, de manera implícita hemos tocado bastantes temáticas que merecen mucha atención para comprender la problemática a confrontar.

No podemos desligar el factor social, subjetivo y estético (referido a lo bello, por ejemplo) de la definición de amor. Mucho menos del proceso que supone constituye el amor. En consecuencia, aunque dichos factores antes mencionados, son los fundamentales en cada contexto, son los necesarios para construir cualquier definición respecto a este. Ya que como veremos más adelantes, aun no nos hemos problematizado o caracterizado la atracción.

Debido a esto, no podemos asumir que el amor es una definición imperecedera en el tiempo. Ha sufrido graves cambios y ha tenido diversas concepciones 'conceptuales' en el transcurso de la historia. Sin embargo, esto no supone que dichas concepciones no se relacionen, pues los elementos son intercambiables entre épocas, es decir, las condiciones necesarias para discursar sobre el amor son las mismas. Lo que tenemos que mantener claro es que esto no supone un corte total de otras épocas, pues nosotros no construimos de la nada. Partimos de construcciones previas.

Tradicionalmente, los individuos establecen su propio canon de lo bello a partir del canon ya establecido por la sociedad, siendo así, lo que se defina por amor, en marcado en una sociedad particular y la forma que este individuo entiende sobre este canon. Por tanto, el proceso no es unilateral. Tiene varias vertientes, pero todas enmarcadas en el mismo contexto. Es así como el proceso que supone el amor, no queda del todo definido, ya no se diga de las gradaciones que en algún momento se establecieron. Pues si en una sociedad está permitido amarte entre hijo y padre (por ejemplo) ¿Cómo se puede entender una gradación de afecto respecto a quienes no establecen esta relación? Queda más legado al sujeto que al propio proceso que supone el culmen del amor.

El propósito de la atracción.
A la base de cualquier relación, se encuentra la atracción. Dicha atracción, no puede ser reducida a elementos meramente biológicos. No solo porque estos quedan cortos para explicar su función respecto al amor, sino porque estos representan factores incidentes y no fundamentales de la experiencia.

La atracción tiene un propósito respecto al amor. Es la parte medular de la definición. Pues lo que precede a cualquier afecto, es la atracción. A las personas no les atrae aquello que desconocen, por ello, debe existir en el sujeto un elemento que incite dicha atracción que luego encamina al afecto que se vuelve la base donde inicia el proceso del culmen amoroso. 

A nivel más propio del sujeto, se encuentra la atracción como fundamento de cualquier relación. Ahora, ¿Que elemento incita el inicio de la atracción? Queda a la discreción del sujeto y fuera del análisis. Pues las variables son inmensurables por la incidencia de distintos factores que son propios de cada sujeto.

La problemática contemporánea: ¿Qué es? ¿Para qué es? Y ¿Dónde está?
En la actualidad nos encontramos con la problemática que toda la tradición respecto a la experiencia que supone el amor, está cuestionada. Lo que deja un enorme vació para las sociedades actuales. Por cuestionada, debemos entender que no existe una tradición a partir de donde crear nuevas definiciones. En consecuencia, el amor se ha vuelto una palabra sin valor.

En nuestro contexto, el amor ya no se encuentra relacionado con una finalidad. Por ejemplo, el matrimonio no es el culmen del amor. El sexo no es exclusivo de relaciones amorosas. Las relaciones son abiertas, no son monógamas.

Todos estos factores, cuestionan lo que tradicionalmente entendíamos por amor. Por ello, ya no hay espacio para fundamentar nuevas definiciones del amor. Y las implicaciones que tienen, no pueden ser juzgadas como buenas o malas. Pues existen diversas aristas donde el análisis podría concluir en su elementos buenos o malos. Nos limitaremos a denotar las consecuencias que esto trae.

Iniciemos con lo más evidente. Ahora es más evidente la  incidencia social. Por ello, ya no asignamos roles denigrantes a las mujeres. Estas ya no son objeto de deseo porque si. Lo son para quienes creen que lo es. Las mujeres también pueden amar y puede existir amor en personas del mismo género. Al menos en las instituciones sociales ya no se puede fundamentar una función (por ejemplo) únicamente procreativa. Mucho menos que estas no son sujeto de discriminación sexual.

El proceso que suponía el amor, ahora ya no es tan cerrado. Permitiendo que personas del mismo sexo se amen. Permite que más de una personas participe en el proceso. Pero sobre todo, ya no se reduce el proceso a un sujeto que ama a otro. Es reciproco. En consecuencia, existe mayor equidad.

Ahora el culmen del proceso 'amoroso' no se reduce a matrimonio, mucho menos en procreación. Tiene tantas vertientes, que las sociedades ya no poseen el monopolio de la asignación de roles.

Entonces ¿Qué ha quedado para el amor?
El amor ahora, no existe. No solo como se entendía tradicionalmente. Sino que su función respecto a otros, ha perdido sentido. Se podría decir que su esencia es tan abierta, que no tiene nombre o identidad propia. Por ello, quien aún se refiere al amor, se encuentra ligado a una tradición antigua que ya no tiene sentido en la actualidad.

Es propio de la naturaleza humana el asociarse, en consecuencia, no es extraño que existan relaciones de pareja, pero su finalidad reside en dos cosas: Objetivos muy particulares, incapaces de ser sujeto de estudio o compañías más personales que hacen más llevadera la experiencia del vivir. 

Ahora lo que predomina, es lo básico. Los instintos básicos.

Están aquellos que buscan la excitación que genera el acto de fornicación. Cosa que se vuelve lo más semejante a la intensidad que suponía, era intrínseca en el amor.

Comentarios y conclusiones personales.
Lo que más me impacta de esto, son las connotaciones éticas que pueda tener. Es decir, posiblemente en el futuro, seremos incapaces de hablar de ética, pues las relaciones con otros las hemos reducido a simples impulsos. Aunque se puede consensuar una ética, esto no supone que el proceso se emancipable a las personas que participaron del dialogo, pues las consecuencias no tienen mayor motivación para ser juzgadas, exceptuado la crítica de quienes establecen que es así.

En este paisaje que hemos descrito, que se vuelve evidente que las relaciones son un sin sentido y se vuelven perecederas. Simples experiencias que no tienen objetivo. De ahí el gran 'boom' de encontrar los fundamentos de relaciones que se vuelvan duraderas. No creo que sea el mejor prospecto para definir las connotaciones que esto tiene en las relaciones de otras personas. Pero al menos,  vale decir que no se puede pretender, sin importar lo que entienda por amor, no analizar la problemática, ya que la confrontación es inevitable. Sobre todo para quienes ya nacimos en esta época, pues hemos asimilado el esquema de manera inconsciente, en ocasiones, y se ha vuelto la nueva forma de vivir con otros.

No creo que se pueda posibilitar la fundamentación de una relación a partir de alguna definición de amor. Al menos no en este momento histórico. Por ello, de entrada, cualquier intento que pueda existir de dar a conocer el motivo que puede existir en alguien de fundamentar su relación, no puede hacerse a nivel teórico. Quizás si en el sentimental y practico. Y aun así, no es garantizable a largo plazo.

viernes, 3 de julio de 2015

El gobierno de los fascistas: La realidad de una sociedad históricamente autoritaria.

Tanto en medios escritos como digitales es usual encontrarse con ponentes que discursan sobre la problemática de la violencia. Muchas de estas opiniones y análisis, tienen varios elementos en común. Entre ellos, la imposición de medidas más estrictas para quienes delinquen, mayores libertades para el accionar de las instituciones represoras de la violencia, pero sobre todo, el 'exterminio' de grupos marginados como los mareros.

Es usual encontrarse con quienes opinan debería existir una figura más fuerte de estado. Esto, a razón de la falta de soluciones por parte del gobierno respecto a la delincuencia. Pareciese que en muchos de estos casos, esbozan con claridad su deseo por un gobierno fascista, en donde se tome las decisiones sin mayores dudas. Como si son estas, las reglas y las normas, las que constituyen el impedimento fundamental que permite la delincuencia. Es en esto último que nos enfocaremos en esta entrada. Una especie de contextualización histórica de la violencia y las tendencias fascistas actuales y futuras.

Sociedades violentas, razonamientos contradictorios.
Es en momentos como este, donde la violencia prolifera (o parece ser que prolifere) en grandes cantidades, cuando las personas exigen de sus autoridades mayor desempeño. Sin embargo, vale recordar que en muchos casos, el gobierno puede ser poco o nada para solventar el problema, pues la delincuencia es un problema de orden social que no se puede solucionar de la noche a la mañana con una simple ley o un conjunto de programas sociales con la intención de mermar el acontecimiento delictivo. Hace falta ver, en este caso, que las motivaciones para quienes delinquen, son varias y no provienen de los mismos contextos, es decir, es una masa bastante deforme de personas que se conglomeran por motivos particulares y aunque sus motivos parezcan los mismos (sino el único), no significa que esto sea cierto o que la generalización tenga elementos validos que permitan comprender el acontecimiento.

Más parece en estos casos, un conjunto de razonamientos sin sentido, en donde radica más lo presente, que lo futuro y lo pasado, es decir, son opiniones sin un fundamento teórico. Y no es que por ser así, se deben de ver menores, o poco incidentes, sino que estos constituyen en otro factor influyente en el conglomerado de problemas. Pues son en estos casos, que vemos los factores que no son tan fáciles de ser perceptibles a simple vista. 

Acá nos queremos referir a la percepción particular que la gente toma, donde piensa que la situación ha llegado a un punto de una verdadera guerra social, donde simplemente ellos son un enemigo a erradicar, así como para ellos, nosotros somos otro enemigo a erradicar. Esta situación anteriormente descrita, carece de sentido, pues ellos no representan una fuerza amorfa incapaz de comprender razonamientos. Son tan personas como nosotros y con igual razón de tener exigencias, aunque vale aclarar, que también sus exigencias obedecen intereses fuera de los comunes o los usuales, siendo así, un conflicto de intereses muy discrepantes que abordan cosas más allá de la percepción particularista de la delincuencia.

Como conflicto de intereses, la vía por excelencia para solventar dicho conflicto, es la política. Cosa que resulta la peor solución para la gente. No solo porque su concepción de política constituye una práctica fallida, sino porque suponen, no es inmediata o la apropiada para la situación, cuando en realidad, es la única que es certera. No solo porque reconoce el problema, sino porque constituye posibilidades que no involucran la supresión de derechos de ninguna de las partes y busca profundizar en lo que realmente radica el problema.

La violencia como única herramienta política.
La violencia se ha constituido como una opción 'viable' para abordar el tema, cuando en realidad, supone que el problema ya se ha resuelto, es decir, supone que hemos perdido tanto que la única opción disponible y capaz, es el uso de la violencia. Es acá donde vemos otro de los factores incidentes y determinantes del conflicto, pues la violencia es el lenguaje actual y la única forma de política. Esto se refleja día a día, y esto a su vez refleja la historia y tradición en la que estamos acentuados, donde solo con violencia hemos logrado llegar a resoluciones lo suficientemente duraderas como para solventar esta problemática. Iniciando desde el levantamiento campesino y la consecuente reacción del gobierno de Martínez.

Y si comenzamos a ver más atrás, somos un pueblo oprimido, al inicio, por los señoríos de los pueblos originarios, luego por la conquista española y a pesar que llegamos a ser independientes de ellos, la independencia era única para un grupo selecto (y élite) de personas, pues pretendían defender una cantidad de tierra que cubría exclusivamente sus terrenos y otros que estaban interesados por adquirir. Nuestra historia, la de El Salvador, se ha constituido a partir de la violencia.

Así es como podemos ver que nuestro 'ethos' radica en la violencia como herramienta de emancipación histórica, sin embargo, en ningún momento hemos extraído de esta verdaderos resultados. No solo porque quienes la dirigen, en muchas ocasiones, no cuentan con la correcta base teórica para generar un progreso de su situación precaria y porque conciben la política como exclusiva de quienes ejercen el poder como forma de dominio.

Esta es la forma de ver política y de hacerla. Sin irnos muy lejos, los acuerdos de paz se hicieron a costa de la perdida de muchas vidas. Tanto de un bando como otro. Aun así, de estos acuerdos no hemos extraído mayor progreso, pues nos encontramos en una situación que parece reflejar las mismas condiciones a priori de la insurgencia civil.

Si realmente pretendemos establecer las bases para un análisis de la situación actual, hace falta hacer un análisis diacrónico de la realidad política salvadoreña, pues solo así podemos ver las connotaciones violentas de nuestro pensamiento y las incidencias que se encuentran presentes en las personas actualmente.

Los derechos humanos como impedimento político
Como ya hemos demostrado anteriormente, la política se concibe como el empleo de la violencia como medio de solventar un conflicto, en consecuencia, el principal impedimento, son los derechos humanos.

Es acá donde debemos detenernos de nuevo a analizar las implicaciones de esta argumentación. Quiere decir que esta se concibe como impedimento por dos razones: Una porque son 'leyes' o 'convenios' que no llevan a la resolución de problemas, por pertenecer a otro tipo de lógica política. Segundo, porque a quienes pretendemos ejercer esta violencia, se les considera 'humanos' y de nuevo, las connotaciones de esto reflejan una idea muy arcaica y dañina. Porque quiere decir que ellos no son humanos, ni si quiera se 'acercan' a esa categorización, mucho menos de otra cosa. En consecuencia, quienes están a favor de los derechos humanos, se han vuelto defensores de los delincuentes, porque ven en ellos 'algo' que los hace acreedores de derechos y les otorga 'inmunidad'.

La lógica de la política de violencia no solo es deshumanizante, sino que imposibilita las condiciones de un análisis más profundo y real. Se vuelve la tergiversación del mundo. Donde se reduce a cosas que están posibilitadas a hacer y aquellas que no y nosotros como ciudadanos, estamos imposibilitados, por tanto, el gobierno debe de ser fuerte para posibilitarnos accionar político y social.

Esto se ha vuelto una lucha de 'cosas'. No existen humanos. Peor aún, se les atribuye a los defensores de los derechos humanos como 'defensores' de los delincuentes, cuando la verdad, en ningún momento se ha enunciado ello, mucho menos algún tipo de inmunidad. Lo que se pide es igualdad de condiciones materiales y sociales para las personas, de manera que estas se encuentren al mismo nivel a la hora de ser juzgadas.

El estado de quienes pueden y no pueden.
Si algo han demostrado las pandillas, es que tienen capacidad para generar miedo, es decir, han generado una cantidad de muertos que esta por superar las cifras de la guerra y aun suponiendo que dichas cifran no sean las reales, y que los medios o el gobierno nos mientan, no podemos decir que estas no poseen el poder necesario para que se esconda o se exagere dicha cantidad.

Es debido a esto que las personas ven la necesidad y obligación de tener un gobierno que sea capaz de asemejarles, pero el problema reside que el gobierno también se encuentra interesado por realizar dichas acciones, pero se encuentra imposibilitado, pues no sabe por qué optar, ya que se encuentran con el dilema de quedarse como quienes pudieron solventar el problema a costa de la muerte de cientos o como quienes no pudieron hacer nada al respecto y por ello, pierden relevancia política, cosa que para las cúpulas políticas (FMLN, particularmente) no se encuentran interesados en apostar, pues supone la falta del poder administrativo.

Y esto que aún no hacemos cuenta de los grupos paramilitares que dicen estar posibilitados para eliminar pandilleros y que pudiesen tornarse en otro jugador relevante en la estrategia política nacional, ya que se encontrarían avalados por la opinión pública, aunque no me atrevo a decir que tantas personas realmente legitimarían dichas acciones, pues el análisis no pretende girar en torno a esa figura y mucho menos se encuentra sustentado con los elementos necesarios para hacer esa especulación,

Un gobierno Fascista, un gobierno que solvente todo.
Las características fascistas se encuentran presentes en el debate público sobre la inseguridad, cuyas raíces históricas, aún se encuentran incidentes en nuestra sociedad. El fascismo en Europa se desarrolló con las mismas condiciones que encontramos en El Salvador. Sociedades devastadas por la guerra, estados incapaces de solventar los problemas sociales y ciudadanos añorando soluciones a costa de lo que sea.

Como sociedad, hemos avanzado mucho, tanto así, que somos de los pocos países que han mantenido sus acuerdos de paz luego de un conflicto armado y aunque el autor de esta entrada guarda sus reservas sobre este logro, vale decir que es algo que demuestra la posibilidad de solventar las problemáticas sociales fuera del ámbito violento.

El país requiere una nueva forma de hablar sobre política y debe alejarse de las raíces violentas y fascistas que se encuentran presentes en nuestra sociedad, pues creemos que el problema se reduce a un sector particular de la población que nos ha imposibilitado de desarrollarnos, en pocas palabras, somos una Alemania esperando por un Hitler que elimine a nuestros judíos. Lo peor de todo, es que hay varios candidatos y somos nosotros quienes estamos alentando ese tipo de actitudes, sin pensar las consecuencias de nuestros actos a futuro. Pues no hablamos de una generación futura, estamos hablando de nuestro presente como pueblo, que aun funciona bajo los esquemas de antaño y donde el debate público se reduce a simples formas de enunciación que no presentan mayor rigor lógico, político, social, ético y moral.

Quien termina perdiendo, jamás va a ser el que se encuentra por arriba de los comunes, pues tiene los medios adecuados para cambiarse de domicilio o país. Somos nosotros, los pobres, marginados e imposibilitados los que se vuelven los acreedores de una deuda en cuerpos. Y somos quienes pueden decidir cómo pagar dicha deuda. No podemos rechazar la deuda y mucho menos pretender que se pagara con más muertes. Nos hemos deshumanizado tanto como sociedad que hemos reducido los muertos a cifras, las cifras a secretos y los secretos, a negocios.


Nosotros podemos hacer un  verdadero cambio desde el momento que optamos por incursionar en el debate público y la libre expresión. Somos quienes se encuentran posibilitados de emancipar un cambio que se encuentre fuera de los esquemas tradicionales de política. Si nos tomásemos un momento para la reflexión, el país sería muy distinto para todos.

jueves, 21 de mayo de 2015

'Beato' Romero: La imagen más hipócrita de El Salvador

Monseñor Romero. Hombre de iglesia y dedicacion a su feligresia. Sera conmemorado por la iglesia catolica como un beato. No hace falta decir que tardia desicion, sigue siendo acompañada por el calido recibimiento de los salvadoreñor. A pesar de esto, la coyuntura al rededor de su imagen y la concepcion de esta en la cupula politica y civil, constituye la hipocresia más grande hasta el momento.

Momento historico y cuyuntural de la sociedad salvadoreña que se ha tornado en una tragedia inmanente y representativa de lo que representa actualmente la sociedad. Donde se vacia de cualquier pensamiento critico, significativo y de valores propios de una tradicion que se creo desde la memoria historica y valores cristianos. De aquellos que hablaba tanto Monseñor Romero y de los que tanto necesita y exigieron en su momento la poblacion de su epoca, pero sobre todo, la de ahora. Cuya voz, es ahora obstruida por el bullicio politico y tergiversado de un hombre que hubiera deseado, su imagen representase algo mejor.

Monseñor Romero; Nunca un beato.
El título de beato, es otorgado por la iglesia católica, y busca otorgar libertad de culto al beatificado. En la actualidad, la feligresía cristiana se constituye por católicos y evangélicos. En los spots, conversaciones de la gente y otra cantidad de emisiones de opiniones, versa sobre el significado universal de este. Como si su imagen no fuese universal antes de su beatificación. Peor aún, es celebrado por aquellos que no corresponden a la institución eclesial católica, es decir, los evangélicos. La hipocresía religiosa rebosa en muchos aspectos, pero en este caso particular, debería ser insultante para los católicos.


Sin embargo, aun para la feligresía católica, su imagen no significa nada, pues a las personas quien romero convivía (vale acotar, no eran solo católicos) ni si quiera recuerdan su imagen en la tradición de la iglesia. Simplemente se ha vuelto el recuerdo de quien preguntaba demasiado y gritaba mucho. Un estorbo más en el clero y también para la feligresía, pues nunca retomaron su concepción filosófica, ya no se diga teológica. La hipocresía en dicha feligresía, no ha cambiado en lo absoluto, respecto a los jerarcas de la institución eclesial que se oponían a Romero.

La publicidad y comercialización de la imagen; Nunca de su pensamiento.
Hoy, su imagen se ha vuelto más pública que la propia política. Se encuentra en boca de todos y se le da uso por todos. Se habla de él como santo de todos, emancipador del modelo de amor, entre otros epítetos. Se ha vuelto la imagen que vende, es decir, la imagen que transmite el pensamiento que se pretende sea consumido. Donde importa más lo que representa su muerte, una beatificación. Como si fuese un proceso inequívoco, hasta llegar al absurdo de intentar hacerle creer a la gente que su muerte tuvo algún valor fuera del contexto histórico que se enmarco como héroe.

Importa más lo que representa ahora, que su significado como un obispo de los pobres y por los pobres. De aquellos cuya voz era crítica, razonada, pero sobre todo, que ante los mensajes que hablan de una realidad distinta a la que se vive, se desenmascara y no se consume. Esta imagen que se comercia y se consume, es el resultado de la falta critica de su pensamiento. Donde se vacía y se llena de una cantidad de frases trilladas, sin sentido y peor aún, carente de la voz por quienes Monseñor murió.

El único estandarte, es el de los desamparados; Nunca de quienes se lucran de otros.
Si bien, en su época también imperaba la lógica de mercado (entendido como aquella que comercia y establece las reglas inequívocas para el intercambio), nunca más que ahora, somos evidentes que Monseñor nos advirtió sobre esto. Es ahora que su imagen se ha vuelto el estandarte del grupo imperante. En este caso, de grupos de izquierda. Que si bien, no son necesariamente contrarios al pensamiento de Romero, sin constituyen las mismas elites políticas a las que el pretendía criticar. Es en este espacio que vale recordar a quienes criticaba Monseñor. Él, criticaba a quienes cometían injusticias, a quienes se lucraban del estado, a quienes los pobres y desamparados eran una boca a silenciar, a quienes eran constituyentes de impunidades contra el pueblo, a quienes preferían establecerse fuera del ámbito meramente publico y democrático, es decir, quienes establecían imperativos ideológicos y por consecuencia, establecían los enemigos.

Esos de quienes él hacia su objeto de crítica, siguen en los mismos pueblos, siguen cometiendo las mismas pechorias, es más, se han vuelto aprendices de sus predecesores. Robando imágenes y pensamientos que no les pertenecen. Traicionando al pueblo a la menor oportunidad de lucro propio. Y son estos, quienes ahora, criticando a sus maestros, pretenden cobijarse bajo el mismo manto de divinidad que alguna vez tuvo Monseñor. Haciéndose pasar por los herederos de su palabra, cuando son otra forma de manipulación mediática e ideológica para ocultar al pueblo las carencias e hipocresías que cometen.


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Es acá donde realizaremos una verdadera crítica que constituye los elementos históricos que demuestran el malestar que se ve expresado por la introducción de esta entrada. Pues acá no vamos a hablar de su imagen, sino de su pensamiento, de su contexto, de su realidad, de su UNICO pueblo.
 
Los papas que escucharon a Romero.
Mucho se habla sobre la decisión tardía de la beatificación de Monseñor Romero, pues la moción fue presentada en los años noventa. Para entender por qué y las razones para aprobar su beatificación de manera tan rápida y con  el cambio de papa, necesitamos ver las razones para no quererlo beatificar y las nuevas razones que surgen para beatificarlo.

Juan Pablo Segundo era polaco. El vivió el verdadero yugo despiadado del socialismo y de la unión soviética. Era de los pocos que con propiedad habían entendido la amenaza que representaba dicho bloque de pensamiento ideológico y económico. De ahí su clara y abierta guerra en contra de los países represivos comunistas. Sin embargo, vale mencionar que no odiaba al comunismo o al bloque soviético, sino que estos se valían de prácticas que iban en completo desacuerdo con los valores que Jesucristo representaba, es decir, más allá de su sufrimiento, habían razones de peso para denunciar a los países del bloque soviético, que iban más allá de cualquier insulto, pues cosas como la libertad de expresión, representación democrática, libertad económica entre otras cosas, eran el principal objetivo de represión por parte de Moscú. Acá nace la incertidumbre del papa respecto a los movimientos a favor de una revolución en El Salvador, incertidumbre que lleva a Juan Pablo a dudar de las intenciones de Monseñor. Claro está que a pesar de esto, el decidió recibirlo después de tanta insistencia. Y son sus palabras las que demuestran que Monseñor hizo eco en él.

Trasladándonos a eventos más recientes, es el papa Francisco quien decide dar el aval de su beatificación, pues él conoce sobre el trabajo de la teología de la liberación, cuyo pensamiento, puede ser similar al de Monseñor Romero. Es este cambio de pensamiento eclesial la que constituye el aval inmediato del jerarca católico para acelerar el proceso y hacer de su beatificación, el principal objetivo en su gestión dentro de la jerarquía católica.



Ideologías tergiversadoras.

Fuera de la representación religiosa y eclesial, lo que vemos ahora en los medios de comunicación, es la imagen imperante de la elite política que tiene nombre, cara y es igual de hipócrita. Se llama FMLN y ARENA. El orden de los factores no altera el producto. El FMLN se ha robado a Monseñor Romero, cuando son estos, con apoyo del gobierno, quienes quieren hacer ver que su pensamiento se asemeja al de él. Cosa que no solo es errónea, es insultante. Ellos representan la misma dictadura que Romero se opuso, pues no ven en el pueblo más que una fuente de lucro, ya que la impunidad persiste, la desigualdad, persiste, la demagogia política, persiste, la censura publica, persiste, la ideología totalizante y nociva, persiste. En fin, podemos seguir nombrando las razones para demostrar que su pensamiento dista mucho del pensamiento y actual del FMLN. Ya no se diga de ARENA, cuyas muestras de inconformidad, si bien, son mudas, no significa que no sean visibles.

Es acá donde podemos ayudarnos, de nuevo, con Romero. Pues el mismo decía que quienes tienen la voluntad de hacer el cambio, y no lo hace, son igual de culpables que aquellos que lo cometen, aun  teniendo la voluntad para detenerse.

Monseñor Romero, defensor del pueblo y de las víctimas, pero no del victimario y el opresor.
Otro caso que merece la atención de este análisis, es el mensaje que las maras publicaron a raíz de su beatificación. No hare la hipocresía de decir que diría Monseñor Romero, pero si repetiré parte de su pensamiento y critica.

Aun, al borde de la guerra, Monseñor hacia llamados a los movimientos sociales organizados. A desistir de la violencia. Sobre todo, hacia críticas de las razones que dichos movimientos armados esbozaban para justificar su accionar. No porque sus motivos fueran erróneos, sino porque sus acciones afectaban a todos y termino afectando a todos.

Tal es el caso de las maras, que teniendo la potestad de parar la violencia que ellos generan, exigen al gobierno negocios, facilidades, en pocas palabras, buscan lucrarse. Si tan reales son a sus motivos, si tan merecedores se sienten de Monseñor Romero y si tan ciertos son sus razones, creo que la respuesta y critica, seria clara. Desistan. Dialoguen. Perdonen. Tres palabras, que yo, en lo personal, jamás he escuchado en los comunicados de los mareros. Hasta no haber algo de esto en sus comunicados, no cuenten conmigo para aceptar sus razones o ser perdonados.

'Beato' Romero, la imagen más hipócrita de El Salvador; Nunca el pensamiento más real sobre la sociedad salvadoreña.
Yo, desisto de emplear la palabra imagen y beato. No solo porque Monseñor no cabe en ese término. Sino porque lo que se ha vendido, lo que se va a celebrar y de lo que se está hablando, es de su imagen.

El pensamiento de Monseñor Romero radica  en una verdadera deconstrucción de la manera tradicional de ver el poder político, económico, social y eclesial. Si bien, muchas personas hablan de la tergiversación de su pensamiento; argumentando que se busca hacer su imagen más digerible para gente de derecha o de hacerlo más propio a todos. Vale decir que para empezar, se habla de su imagen, no de su pensamiento, es más, el en verdad, es más digerible, es más apegado a lo real y va más allá del pensamiento ideológico. El crítico a la derecha y la izquierda de su tiempo y estoy seguro, que si estuviera vivo, y nosotros no lo matáramos, el haría lo mismo con la derecha y la izquierda de ahora. Porque el poder corrompe y de eso hablaba Monseñor Romero. Hablaba del poder que tenían las personas y la opresión que ejercía el gobierno. Ese mismo esquema, sigue siendo imperante ahora, por lo que su crítica sigue siendo válido y sigue siendo apolítica, en el sentido de des-ideologizante.

Yo no creo en la imagen de monseñor romero. Ni si quiera creo en dios. Mucho menos creo en la iglesia católica. Pero ese señor. Ese señor que se llama Monseñor Romero. Ustedes están haciendo el peor pecado que le pudo haber pasado. Lo están traicionando. Es más, de su celebración y consecuente beatificación, nada bueno surge. El día siguiente de su beatificación, El Salvador seguirá siendo el mismo. Habrá más muertos, más disputas inútiles, más opresión, más demagogia política, es decir, El Salvador, seguirá siendo el mismo. Justo como Monseñor Romero lo dejo cuando murió.

Su pensamiento es fuerte y trascendente, pero nosotros hicimos de él, un desperdicio del que podemos prescindir.