El progreso es todo lo referente a un avance respecto a un punto determinado. Las personas progresamos tanto a nivel biológico, psicológico y social. Muchos de nosotros pasamos desapercibidos las etapas por las que cursamos, solo nos percatamos del avance que llevamos sin tomar en medida en que perspectiva estamos avanzando. Una parte (gran parte) del progreso, es el avance, si bien, es algo que deseo enfatizar, agregaría el hecho que ver hacia atrás, no es progreso pero tampoco puede ser "retroceso" porque no podemos deshacer los acontecimientos que nos rodean o las consecuencias que creamos con nuestras decisiones, por lo que ver el pasado, seria más bien, como un repaso de el camino que hemos venido atravesando.
Justamente, ver al pasado es una de las tantas cosas que hago con mi tiempo y al verlo, me es inevitable ver como muchas de las cosas que antes tenia, desaparecieron, como muchas de las actividades que antes realizaba, dejaron de importarme, como muchas de las personas que conocí, se convirtieron en una simple aspiración y espiración de un momento de mi vida o como muchas de las amistades que tuve desde niño, simplemente formaron parte de la historia que alguna vez compartí con ellos. Ahora, si bien, muchas de estas cosas no han cambiado mucho, si ha cambiado mi perspectiva y me percato, que parte de mi progreso, implico dejar atrás muchas de las personas que valoraba o dejar atrás muchas de las cosas que me gustaban, pero por las que simple falta de interés quedaron en reliquias de lo que alguna vez formaron parte de mi diario vivir.
Esto, esto es progreso. Avanzar sin mirar atrás, dejar atrás lo necesario para avanzar aunque en tus planes nunca cuentes con ello. Ahora que cuento con mucha más conciencia de mi y mi entorno, me percato que el progreso cruel en la medida que nosotros somos conscientes de él y en su crueldad, nosotros formamos una gran parte de su plan, ya que las experiencias que una persona nos proporciona, son simplemente invaluables, inmensurables, simplemente cuentan con una gran apreciación.
Pero por más que odie el progreso, no puedo detenerlo, simplemente avanzara en el gran sendero que se llama historia y en ella, no hay manera de que yo sea capaz de intervenir, solo se que yo, formo parte de esa historia, que yo y quienes alguna vez me conocieron, somos parte ya sea que uno este más adelante o más atrás que el otro, un peldaño más alto o un peldaño más bajo. Solo queda a memoria de cada quien valorar o apreciar lo que fue o es en nuestro tiempo.
Progreso, avance en perspectiva de un punto determinado. Desde mi punto, no me queda más que avanzar y ser uno de los tantos suspiros de alguien más en su historia. Este, es el coste de mi progreso.
Un mundo, donde las palabras están perdidas, y necesitan de alguien quien las oriente al camino del oído de la sociedad... Un mundo, donde las palabras han sido olvidadas, y en donde alguien, intenta que retomen su camino y la importancia que merecen, alguien que intenta, que en este mundo de locura, las palabras habrán las mentes y el corazón de las personas...
miércoles, 24 de abril de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
Conciencia del presente y el pasado.
Pensar en que la conciencia de las personas se limita a los actos que viven en el presente y no los del pasado, hace crear en mi la duda, ¿Que cambiaría de mi, si tuviera la conciencia que ahora tengo? es decir, ser consciente de los actos que realizo, saber que detrás de ellos hay una consecuencia, que detrás del descubrimiento de conocer a una persona, hay un sin fin de experiencias que ahora te serian útiles haber sido consciente de ellas para saber un tanto más de esa persona como un tanto más de ti.
Veo ahora como la mayoría de mis incertidumbres rondan mi pasado de manera tal, que ocupan más tiempo de lo que mis dudas actuales generalmente abarcan, la verdad es que sin pensar en el hecho que lo pasado en el pasado queda, la misma vida se hace un poco desdicha contigo, al no darte la oportunidad de entender a mayor profundidad las situaciones que te rodean.
Como hubiese querido tener mi actual conciencia antes, tanto tiempo ahorrado, tantas dudas solucionadas, tantas experiencias ganadas, sin embargo, ya hace en mi una pequeña respuesta, es que simplemente ahora serán más valoradas que antes, ya que si bien, desprecias las experiencias que haz tenido antes y haz sido consciente, ahora ¿de que te servirían las pasadas? puede que sea la típica realidad de la mente sobre el olvido, que sin importar que tanto importe, tiende a desfigurarse en las cavernas de nuestra mente.
Pensar en la cantidad de personas que indirectamente incidieron en mi y de las cuales, no tuve la gracia de agradecer o de al menos, darle la valoración que ahora les podría brindar, no me queda más que para satisfacción propia, agradecerles el bien y el mal que me hicieron, tanto a quienes de una manera muy significativa pero anónima, su historia recae con más peso en mi ahora que estoy un tanto más consciente que antes. Pensar que en cosas tan insignificantes como la historia detrás de las personas que programan un juego, como las personas que son compositoras de música para juegos, es decir, ¿Que clase de historia se contara en dicha melodía al ser resonada en su mente? ¿Que clase de atributos le asigno en la medida que ejercía las maravillas que proporciona la música?.
No me queda más que asumir lo inevitable, no seré capaz de lograr semejante odisea de recuerdos, pero si seré capaz de valorarlos a pesar de mi ignorancia ante ellos y valorarlos más aun. Mi experiencia subjetiva ante la realidad de las cosas que pasan delante de mi, bien podría ser muy grande, debido a la intersubjetividad que las personas brindamos a las cosas, pero simplemente es parte de la vida cotidiana humana, en donde los ritos son la unica certeza que tenemos ante la incertidumbre de la cambiante realidad.
Dedicado a Jun Ishikawa, de cuya música disfruto ahora más que nunca y cuya historia, respeto mucho más que antes.
Veo ahora como la mayoría de mis incertidumbres rondan mi pasado de manera tal, que ocupan más tiempo de lo que mis dudas actuales generalmente abarcan, la verdad es que sin pensar en el hecho que lo pasado en el pasado queda, la misma vida se hace un poco desdicha contigo, al no darte la oportunidad de entender a mayor profundidad las situaciones que te rodean.
Como hubiese querido tener mi actual conciencia antes, tanto tiempo ahorrado, tantas dudas solucionadas, tantas experiencias ganadas, sin embargo, ya hace en mi una pequeña respuesta, es que simplemente ahora serán más valoradas que antes, ya que si bien, desprecias las experiencias que haz tenido antes y haz sido consciente, ahora ¿de que te servirían las pasadas? puede que sea la típica realidad de la mente sobre el olvido, que sin importar que tanto importe, tiende a desfigurarse en las cavernas de nuestra mente.
Pensar en la cantidad de personas que indirectamente incidieron en mi y de las cuales, no tuve la gracia de agradecer o de al menos, darle la valoración que ahora les podría brindar, no me queda más que para satisfacción propia, agradecerles el bien y el mal que me hicieron, tanto a quienes de una manera muy significativa pero anónima, su historia recae con más peso en mi ahora que estoy un tanto más consciente que antes. Pensar que en cosas tan insignificantes como la historia detrás de las personas que programan un juego, como las personas que son compositoras de música para juegos, es decir, ¿Que clase de historia se contara en dicha melodía al ser resonada en su mente? ¿Que clase de atributos le asigno en la medida que ejercía las maravillas que proporciona la música?.
No me queda más que asumir lo inevitable, no seré capaz de lograr semejante odisea de recuerdos, pero si seré capaz de valorarlos a pesar de mi ignorancia ante ellos y valorarlos más aun. Mi experiencia subjetiva ante la realidad de las cosas que pasan delante de mi, bien podría ser muy grande, debido a la intersubjetividad que las personas brindamos a las cosas, pero simplemente es parte de la vida cotidiana humana, en donde los ritos son la unica certeza que tenemos ante la incertidumbre de la cambiante realidad.
Dedicado a Jun Ishikawa, de cuya música disfruto ahora más que nunca y cuya historia, respeto mucho más que antes.
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