miércoles, 20 de abril de 2016

Si el martillo falla, traigamos el maso: La inexistente política de seguridad publica en El Salvador.

Hace poco me hicieron llegar un articulo de Geovani Galeas en el que se esboza el enunciado (bastante recurrente y la motivación de esta entrada) que tenemos que cambiar de discurso, cambiar ideas, llamar expertos y solventar este problema. El gobierno prácticamente, ha fallado en este tarea y la cosa parece cada vez ser color de hormiga. Sin embargo, en esta entrada pretendo mostrar y enunciar ideas que retan este pensamiento, tanto por las incongruencias que se encuentran y las consecuencias del mismo. Quizás mencionar que el articulo de Geovani simplemente sirve para ilustrar a grandes rasgos algo que la gente ha estado diciendo desde hace bastante: "Esto es guerra".

¿Qué es la guerra?
Créanlo o no, existen muchas definiciones de guerra, tanto por sus connotaciones históricas, como por sus aspiraciones políticas. Muchos generales retirados y académicos han discutido sobre la posibilidad de definir guerra, pero para propósitos prácticos, usaremos un conjunto de caracterizaciones para entender guerra:



-Toda guerra es un conflicto llevado a su máxima expresión violenta
-Toda guerra tiene un bando que se opone a los intereses del otro
-En las guerras no existen reglas
-La existencia de la guerra supone un conflicto irresoluble

Estas son características a-historicas y a-politicas que permiten comprender lo que llamamos guerra. Es importante tener esto en mente porque son estos términos a los que muchas personas aluden cuando se habla de "guerra" y para abarcar un poco más lo que se entiende por "guerra", sería de gran ayuda entender lo que es La guerra de cuarta generación porque este término es lo que se entiende por guerra, actualmente, en un contexto histórico y político.

¿Qué es la seguridad pública?
La seguridad pública es la función del gobierno que procura el bienestar y la prosperidad de su ciudadanía. Generalmente, la seguridad pública se comprende de tres componentes:

- Reglas (jurisprudencia)
- Bienestar (proyección social)
- Represión (castigos)

El estado, como ente que se encuentra en las posibilidades de dar, es su deber establecer un marco donde los ciudadanos sean capaces de realizar sus actividades pues depende de ellos que el estado sea capaz de seguir existiendo. Por ello, es de vital importancia definir una seguridad pública de acuerdo a las necesidades de la ciudadanía. Por esto último, no existe una forma de hacer seguridad pública ni una sola que pueda englobar todas las necesidades, pues las sociedades se encuentran contextualizadas en culturas e historias muy particulares cuya consecuencia resulta en la teorización del deber ser de una sociedad.

¿Cuál ha sido la política de seguridad publica en El Salvador?
Tenemos que entender que la historia de El Salvador, si se pudiese caracterizar en dos cosas serían: Opresión y exclusión. Por ello, las necesidades de la ciudadanía han sido, tradicionalmente, las de emanciparse e incluirse.

Debido a esto, vemos como el estado salvadoreño ha seguido sistemáticamente, la opresión y exclusión como formas de seguridad pública, pues para el estado salvadoreño, la figura del ciudadano supone un concepto de división, entre aquellos que lo son porque tienen y aquellos que no lo son, porque nunca han tenido. Entonces se genera una brecha histórica entro lo que el estado cree que se necesita y lo que la ciudadanía cree que necesita.

Esto conlleva a un conflicto que se ve reflejado en nuestra historia. Desde las primeras pugnas entre los pipiles y los españoles, pasando por levantamientos campesinos, hasta la más reciente guerra civil. El conflicto es parte del Ethos salvadoreño. Donde el estado ha sido tradicionalmente, el ente opresivo. La única política de seguridad pública que conoce El Salvador es la violencia como resolución del conflicto.

El conflicto actual entre las maras y el estado ¿Es una guerra?
Geovanni, como muchos salvadoreños, cree que este conflicto clasifica como guerra porque entienden por seguridad publica la defensa personal, la defensa de la propiedad y la capacidad de excluir. Asumen que toda guerra es un conflicto y que todo conflicto es violento. Y asumen esto porque es lo único que conocen. Geovanni participo en la guerra civil porque creía que la única forma de solventar la situación era la violencia.

Esto no es una guerra. No cumple con las características de guerra porque existen opciones, existen reglas que se siguen y la única razón por la que la violencia es permanente es porque ambos bandos (los mareros y el estado) no saben cómo solventar los problemas.

Peor aún, el estado está asumiendo que la sociedad civil es parte del problema porque "debería de contribuir a una cultura de paz" cuando la sociedad civil está compuesta por individuos cuyos intereses solo se ven juntos en la forma de estado y por ello el estado se encuentra posibilitado de solventar conflicto y no la sociedad civil. El estado puede, la sociedad no. La sociedad es una manifestación de las características más recurrentes en las personas.

Todo martillo tiene su clavo, pero no todo clavo requiere una masa.
Tenemos que entender que son las maras y para ello, vale decir para esta entrada que son la máxima expresión de la problemática que representa la sociedad salvadoreña. Este es un problema de casi dos siglos y durante estos dos siglos, no se ha hecho nada para solventarlo. Desafortunadamente, el único momento donde pudo haber algún tipo de oportunidad de resolución fue durante los gobiernos militares. Sin embargo, ahora se tiene los medios técnicos, logísticos y políticos para ejercer un cambio y el gobierno no aparenta estar interesado en cambiar dicha situación. Esta es la realidad de El Salvador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario